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Estancada

18 marzo 2026

Llevo ya varios días diciendo que estoy estancada. Lo siento así y me frustra, desde que me encuentro bien no hay cosa que me moleste más que sentirme inmóvil, últimamente tengo muy presente el paso del tiempo, siento que la vida se me escapa de las manos y que yo no hago con ella todo lo que debería. En realidad no hago casi nada.

Llevar mucho tiempo jodida psicológicamente y haber conseguido salir de ese estado, paradójicamente, supone un reto. Ahora tengo energía y fuerza para hacer todo lo que quiero hacer pero me encuentro con un lienzo completamente en blanco y la sensación de haber perdido muchísimo tiempo, aunque no creo que me pueda culpar a mí misma por ello.

Me gusta mi carrera pero no me gusta estar en la universidad. Creo que todo el ambiente que la rodea me ha quitado un poco la ilusión por estudiar, y por eso la he dejado abandonada. También porque he estado full pendiente de mi salud mental, y para ejecutar bien lo uno necesitaba tener controlado lo otro. De verdad lo necesitaba, si no me iba a volver loca del todo.

Hay mil cosas positivas que han cambiado en mi vida. Por mencionar algunas, a parte de las que conté en el post del otro día, os puedo decir que he bajado muchísimo los niveles de ansiedad y que ahora tengo la cabeza mucho más en silencio. Creo que esto es bastante más importante que lo otro, es la base de todo. Pero no es suficiente.

Me he centrado tanto en buscar la tranquilidad que quizás he dejado de lado la ejecución, o ya ni siquiera es que la haya dejado de lado, sino que sin tranquilidad no podía haber buena ejecución, y durante un tiempo muy largo mi prioridad era simplemente conseguir tener un buen día, o al menos uno decente.

Cuando miro hacia atrás me pongo un poco triste, recuerdo que durante mucho tiempo la vida me pesaba mucho. Quizás no me lo confesaba a mí misma porque aparentemente todo iba bien, siempre he estado agradecida de la vida que me ha tocado, pero en el fondo no la disfrutaba nada. Tenía una insatisfacción crónica por todo lo que me rodeaba. No tenía suficientes amigos, o una relación lo suficientemente buena (ninguna de ellas), o no era lo suficientemente guapa, o inteligente, o disciplinada. Es difícil ser disciplinada cuando te cuesta hasta despertarte por las mañanas porque no quieres vivir (no estoy diciendo que me quisiera morir, simplemente no disfrutaba la vida, me daba pereza vivir). Aún así, es por lo que más me castigaba.

Es duro explicarlo así, pero es la realidad, y ahora que ya no estoy ahí quiero contarlo. Primero porque estoy bastante orgullosa, y segundo, porque si alguien que me lee siente algo parecido, tiene que saber que no está condenado a estar así toda la vida. Yo pensaba que esa iba a ser mi vida porque me llevaba encontrando en ese estado aproximadamente 10 años, y a pesar de mis múltiples esfuerzos no conseguía salir.

Pensaba que cuando tuviera más amigos, o un novio estable, o el físico que quería, iba a encontrar la fórmula para la felicidad, pero nada de lo que iba consiguiendo me quitaba la sensación de vacío.

La realidad es que sólo cambió cuando dejé de poner el foco en lo externo y empecé a valorar genuinamente todo lo que tengo y quien soy, y a disfrutar de ello conscientemente, pero para ello tuve que pasar por una experiencia bastante dolorosa, así que no os puedo dar lecciones de cómo se hace, solo deciros que se puede. Creo que la clave está en llegar al punto en el que cambiar se vuelva cuestión de supervivencia, si estás mal pero aguantas te puedes tirar así toda la vida, pero eso ya es teorizar.

A lo que iba después de este inciso, que es casi todo el post, es que ahora que estoy bien siento que me podría estar comiendo la vida, pero no lo estoy haciendo. No sé si este estancamiento forma parte de un periodo de adaptación, o si hay algo que se me está escapando, pero me da la sensación de que me queda aún la mitad del trabajo, que aún no he empezado a moverme por la vida de verdad. Supongo que este blog ya es empezar por algo. Igual aún me quedan rasgos de la insatisfacción crónica que os decía. La verdad es que nunca he sido una persona especialmente conformista o paciente conmigo misma, y siempre lo quiero hacer todo bien a la primera.

No lo sé, cuando entienda algo más de mi vida seguramente venga y os lo cuente. Hasta entonces espero no frustrarme y no preocuparme mucho por el futuro, y que vosotros estéis bien y os siga gustando mi blog.

Antes de irme quería deciros que todo esto es mucho más chulo verlo en el ordenador, sobre todo la sección Archive, que está pensada para que podáis ver las piezas en grande. Algún día, cuando aprenda un poco más, ajustaré la versión de móvil para que se vea un poco mejor, pero aún así es más bonito verlo en grande. Esto es un poco más para mí, pero el archivo es mucho más para vosotros. Para transmitiros algo que a mí me gusta y que lo disfrutéis también.