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¿Cuándo se acaba esto?

17 mayo 2026

¿Existe la libertad dentro del amor? Es una pregunta genuina, y la encrucijada que me jode la vida. Me siento libre cuando no amo. El rechazo hacia mi versión enamorada me impulsa, me hago más fría, más fuerte, me quiero más a mí misma, siento motivación para hacer cosas que me van a hacer bien. Cuando alguien derriba un poco mis muros otra vez me vuelvo dependiente de su cariño. Demandante. Como un niño. Yo no soy un niño, soy una adulta. No me gusta querer, me doy asco cuando quiero, me doy asco cuando cuido, y me doy asco cuando quiero que otra persona me cuide. ¿Es porque nunca he estado en una relación sana? ¿Es porque no me hablaba con mi padre?

Una vez me dijeron que tenía daddy issues. Me parece un término estúpido. Está claro que todas las personas que no tienen una familia estable desarrollan problemas, pero mi problema no es mi padre, ni mi ex padrastro (bueno, este seguramente sí). Yo no fui abandonada, mi padre nunca me rechazó, y nunca busqué más atención masculina que quizás cualquier niña normal de 16 años. Mi problema han sido los putos hombres que me he encontrado por el camino. Y me podréis decir que los he escogido yo, y no sé qué, pero no los he escogido mal por mis supuestos daddy issues, los he escogido mal porque tenía 17 años, y con 17 años, la mayoría de hombres son imbéciles. Me quedé con los menos malos, realmente, uno era muy tonto, el otro se creía Dios, y al último aún no entiendo bien qué le pasaba. ¿Soy yo la que tiene que ir un psicólogo? ¿O son los putos tíos que se relacionan con las tías sin pensar en nada como si la cosa no fuera con ellos? Que solo piensan en sí mismos y en sus necesidades.

Es nuestra culpa en verdad, chicas. El problema no es que ellos piensen en sus necesidades, el problema es que nosotras no pensamos en las nuestras, aprendimos que nuestra necesidad más importante era el amor y eso es una estupidez. Lo más importante es el bienestar. Salud mental y física. Un futuro. Para tener lo segundo necesitas lo primero, y para tener lo primero necesitas que tu mundo entero no dependa de si las palabras de un tío random encajan con sus acciones. Yo no quiero escuchar palabras de ningún hombre. Bueno no, voy a rectificar, no quiero escuchar promesas de ningún hombre. A los tíos no les enseñan que tienen que buscar el amor, les enseñan que tienen que labrarse un futuro. Y por eso ellos tienen ciertos problemas, y nosotras tenemos otros tantos. No existe el balance en esta sociedad.

Podemos tener bienestar sin amor, os lo juro. En mi caso el amor es lo opuesto al bienestar, aunque sé que eso tampoco es sano. Se podría decir que he pasado de “apego ansioso” o como le queráis llamar a creer que el amor era lo más importante y sagrado, a “apego evitativo” o como le queráis llamar a sentirme amenazada por la persona a la que quiero todo el rato. No externo culpas. No me echo la culpa a mí tampoco. Me gusta pensar en los palos de la vida como retos que hay que superar. Pensaba que había superado algo y resulta que no, sólo me lo he llevado al otro extremo.

Por eso no entiendo si existe el balance. No entiendo si podré algún día querer a alguien sin estar esperando el día en el que me apuñale por la espalda. O intentándolo evitar a toda costa, observando más, comunicando más, o comunicando menos. Haciéndome más pequeña, o más grande. Más cariñosa, o más fría. Midiendo. Calculando. Reprimiendo la rabia, o el miedo, o incluso reprimiendo el amor, porque ya no seré yo la que dé más.

Dicen que para amar a alguien bien hay que aceptar la incertidumbre. Yo no llevo eso nada bien. Necesito tener el control de mis acciones y saber predecir el futuro. Soy extremadamente perfeccionista hasta conmigo misma. Extremadamente leal. Extremadamente educada. Extremadamente considerada. Y cuando alguien me falla (o falla, en general) siento como si le estuvieran dando una patada a mis valores. ¿Por qué cojones tengo que encajar a alguien dentro de mis valores? Es difícil. Es horrible. Y creo que no podré tener una relación hasta que encuentre a alguien que sea igual de estricto que yo. Horrible asumirlo, y probablemente nunca llegue esa persona. Seguramente lo correcto sería no tener esa necesidad y es un autosabotaje. No importa. Estaré sola. Pero yo no estoy hecha para estar en el limbo, no tengo esa flexibilidad, no he adquirido esa habilidad, y no pienso darme palos por ello tampoco. Esta vez me voy a aceptar como soy. Si luego soy de otra manera, pues seré de otra manera, pero ahora soy así, y me niego a castigarme por no poder cambiar. Yo no estoy sanando para poder estar con otra persona, estoy sanando para mí misma y voy a seguir por ese camino aunque eso signifique "quedarme sola". No digo que tenga que pasar eso, pero si es el precio a pagar por mi bienestar estoy más que dispuesta. Ellos se ponen a sí mismos por delante cada vez que creen que tienen que hacerlo, y te pasan por encima si es necesario. ¿Está tan mal? ¿O es que nosotras no tenemos instinto de supervivencia? Espabilad por favor.

Esto no es un discurso misándrico chicos, es obvio que estoy generalizando y estoy segura de que os lo han hecho pasar muy mal también. Es mi experiencia y la de mis amigas, sin más. También podéis hacer un poquito de autocrítica algunos, que no pasa nada.