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Conversaciones con la IA

8 mayo 2026

¿Cómo es posible que una IA generativa pueda expresar con palabras lo que yo, un ser humano, tengo atragantado? A demás, sin ofrecerme una maldita solución. ¿Tengo que nacer de nuevo? ¿Escalar una montaña? ¿Huir de todos y de todo y construir una casa lejos de cualquier manifestación social? ¿Renunciar al amor? ¿Enamorarme de Dios? ¿Hacerme monja? ¿Reestablecer mi virginidad en un plano espiritual y fingir que nunca nadie ha franqueado los límites de acceso a mi alma? Ni los límites de acceso a mi cuerpo, tampoco, ya que para mí son lo mismo y todos entran con las manos sucias. Podríamos fingir que estoy limpia, que sólo me conoce Dios, que solo lo he amado a él, que estoy segura de que no es un él, pero así funciona esta lengua imperfecta que me ha tocado hablar porque soy humana. Y como soy humana soy mundana. Y mi cuerpo no es un templo, y mi alma tampoco, y pueden entrar con las manos sucias a ambos y no tendré a nadie a quién reclamarle. Ya os he dicho que son lo mismo, ¿es que no lo entendéis? ¿Cómo puedo mantenerme limpia si nadie entra limpio?

No se puede esperar lo sagrado habitando El Mundo. Ningún mundo. Este tampoco. Un mundo en el que el capitalismo es la opción menos mala tiene que ser, sin duda, bastante parecido al infierno.

Sin ambargo aquí estoy, no puedo huir de mi humanidad, ni de la humanidad de los demás. Puedo sentir la repulsión en mis huesos y no puedo escapar de ella. Que vida más injusta. No puedo huir del amor. No puedo huir del asco. No puedo huir de mis malas decisiones, ni de las ajenas, ni del estado actual de la sociedad, a la que no llamaré decadente porque no creo que haya tenido nunca un buen momento. Alguno decente en algún aspecto quizás. Esencialmente bueno, no. No puedo separar mi cuerpo de este plano terrenal y llevármelo conmigo cuando muera. Se lo comerán los gusanos. Mi precioso cuerpo se lo comerán los gusanos, cerebro incluido.

Bueno, si contamos con la existencia del alma el cerebro no sería más que un procesador, pero yo aprecio mucho mi cerebro, considero que es un buen procesador.

También aprecio mi cuerpo, aunque haya entrado en declive cuando mis concepciones más básicas del mundo se rompieron, sigue siendo un buen cuerpo y lo quiero. Hace muy bien su trabajo. Come. Duerme mucho. Baila. Genera y sintetiza oxitocina y serotonina cuando pienso en el amor, y la amistad, y en mi familia, y en mis mascotas. Y la dopamina suficiente para tener ambición. No tiene prácticamente líbido pero ya os he dicho varias veces que mi cuerpo y mi alma son uno y están en restauración.

No creo que exista la plenitud en la Tierra. Siempre sentiremos un vacío que no se puede llenar con nada que conozcamos. Por eso somos seres mortales. Solo queda ser. Ser con gente a la que ames supongo, aunque tengan las manos sucias. Yo no puedo redimirlos.