Amistad y otras cosas
3 marzo 2026
Esta mañana he llorado un poco, igual que ayer por la noche. Me siento un poco estancada y eso me agobia, me hace pensar que estoy como antes aunque yo sé que no es verdad. Mi proyecto avanza muy lento, no he estado trabajando como debería, el otro día cenando con ****** me dijo que no sabía nada, que tenía una buena parte mal planteada y que iba muy lenta, y tenía razón. Estoy perdiendo el tiempo. Creo que aceptaré su ayuda.
Los demás tienen pocos conocimientos sobre el tema, por eso me tienen fe. Eso me motiva, ver que la gente cree en mí cuando yo no.
Todo va despacio pero creo que va a mejor, me refiero a mi vida en general. Tener un proyecto que no avanza es mejor que no tener nada. Llorar un poco por la mañana es mejor que no llorar nunca y sentirte vacía. Si me comparo conmigo misma hace un año estoy genial.
Me apetecía esquiar esta semana, lo llevaba postergando un tiempo y tenía muchas ganas, pero dicen que va a llover todos los días y que es mejor no ir. Yo me había comprado toda la ropa de esquí y unas gafas que me hacen parecer robocop. Iba a ir monísima. Supongo que lo estrenaré todo el año que viene.
Otra cosa en la que he estado pensando es que el otro día me dijeron que critico mucho. ¿Os sentís criticados por mí? Espero que sepáis que si me meto con vosotros probablemente es de coña, y si opino de todo es por hablar de algo.
Esta mañana me he acordado de ****, obviamente después de llorar. Hace semanas me escribió para quedar pero le contesté tarde y después se iba, me pasa mucho desde que tengo el nuevo móvil, no me manda notificaciones de Whatsapp y contesto incluso menos que antes. Es gracioso porque siempre hablamos de exactamente lo mismo, incluso en orden similar, pero siempre me apetece verlo. Él no critica nada porque nunca opina, nada le parece trascendental y siempre está de buen humor. Tendrá sus propias opiniones sobre algunas cosas, imagino, pero no considerará necesario expresarlas. Es lo más similar a un monje budista que he conocido en Valencia (salvando las numerosas diferencias), por eso me cae bien y siempre me apetece verlo.
He pensado en él porque he caído en cuenta de que involuntariamente he seguido sus pasos, me he dejado las redes sociales definitivamente y también me estoy tomando un tiempo de celibato. Es la única persona que conozco que lo hace y siempre va unos cuantos pasos por delante de mí, eso me hace pensar que quizás es una persona que sabe muchas cosas. No digo que sea la forma correcta de vivir la vida, pero yo he acabado haciendo lo mismo y estoy mejor que nunca.
Cambiando de tema otra vez, deberíamos reivindicar la amistad entre las mujeres y los hombres, últimamente he escuchado mucho que las mujeres y los hombres no pueden ser amigos, pero eso es porque lo tenéis hipersexualizado todo y las conexiones humanas han pasado a segundo plano. Yo estoy muy a gusto con mis amigos, honestamente no siento que tenga “amigos pacientes”, igual alguno habrá, pero creo que no es la regla general, y que les apetece pasar tiempo conmigo por mi increíble personalidad y no por mi extraordinaria belleza.
Estoy harta de tener que justificar que sólo me junto con tíos y que no me quieren follar. Igual quedaría menos con ellos si vosotras quisierais ser mis amigas sin poner mi dignidad como precio.
De todos modos ya no me podéis criticar porque ahora tengo amigas. Son guays, me han enseñado a maquillarme y a hacerme las uñas, y cuando paso tiempo con ellas no siento que estoy encerrada en una habitación con una boa constrictor.